Probatia

Probatia, una herramienta contra el fraude científico

En la era digital, con la velocidad y la escala global de la comunicación, los contenidos fraudulentos son una preocupación creciente. De la propagación de noticias falsas a la manipulación de imágenes, estamos inundados por información que amenaza nuestra percepción de la realidad, algo que algunos han calificado como la era de la “post-verdad”.

El mundo de la ciencia no es inmune a este fenómeno. Con publicaciones como ‘Nature’ y ‘The Lancet’ sonando alarmas sobre el fraude científico, la falsificación de imágenes se ha vuelto un tema de preocupación crítica. Y esto no es solo un problema para la comunidad científica. La integridad de las imágenes es crucial en numerosas áreas que también abordamos como la práctica jurídica y periodística.

El fraude científico es un problema persistente que ha manchado la integridad de la investigación científica durante años. Este tema no solo erosiona la confianza pública en la ciencia, sino que también compromete la calidad de los estudios científicos. Existen varios tipos de fraude, que incluyen la fabricación de datos, la falsificación y el plagio. Mientras que la fabricación y la falsificación afectan directamente la calidad del trabajo científico, el plagio representa una forma de robo intelectual que menoscaba el mérito y la originalidad del trabajo.

Afortunadamente, el avance tecnológico ha ofrecido una serie de herramientas que pueden ser utilizadas para combatir este problema. Software especializado como Turnitin ha sido eficaz en la detección de plagio, y están surgiendo algoritmos de aprendizaje automático diseñados para identificar anomalías en los datos publicados. Herramientas como Stat-check, desarrollado por Chris Hartgerink y Michel Nuijten, han expuesto errores estadísticos en investigaciones psicológicas, indicando que el fraude puede ser más común de lo que se reporta. Adicionalmente, análisis textuales automatizados han desarrollado un “obfuscation index” que detecta similitudes en el lenguaje de artículos retirados, sugiriendo patrones comunes en la conducta fraudulenta. Además, las técnicas estadísticas ofrecen maneras de detectar manipulación en los datos, lo que es especialmente útil en los casos en los que se sospecha de falsificación.

Sin embargo, el impacto del fraude va más allá de la pérdida de recursos financieros y la degradación de la integridad científica. También tiene un costo social, ya que socava la confianza pública en las instituciones científicas y puede llevar a decisiones políticas y médicas mal informadas. Según estimaciones, el costo de las malas prácticas científicas puede llegar hasta los 100 billones de dólares anuales.

Para combatir este problema, se están implementando diversas medidas preventivas. Las instituciones de investigación están instaurando códigos de ética más estrictos y ofreciendo formación en integridad científica. Además, las revistas científicas están fortaleciendo sus procesos de revisión por pares para evitar la publicación de trabajos fraudulentos. El análisis de casos de estudio como el del falso cráneo del hombre de Piltdown o el fraude en la investigación sobre células madre en Japón[1] demuestra cómo las redes de fraude pueden ser intrincadas y tienen un impacto que trasciende el ámbito académico.


[1] Se suicida el científico japonés cuestionado por un estudio de células madre | Reuters. (s. f.). Recuperado 3 de diciembre de 2023, de https://www.reuters.com/article/internacional-japon-cientifico-idLTAKBN0G51J820140805/

El retrato pintado por John Cooke en 1915. Fila de atrás: (de izquierda a derecha) F. O. Barlow, G. Elliot Smith, Charles Dawson, Arthur Smith Woodward. Fila de adelante: A. S. Underwood, Arthur Keith, W. P. Pycraft y Sir Ray Lankester. Nótese la pintura de Charles Darwin en la pared.

Es fundamental entender que el fraude científico es un problema multifacético que requiere una solución igualmente compleja. La revisión por pares sigue siendo uno de los métodos más efectivos para garantizar la calidad del trabajo científico, pero este proceso necesita ser modernizado para enfrentar nuevas formas de fraude. La incorporación de herramientas tecnológicas y el escrutinio adicional por parte de expertos puede hacer que el sistema de revisión sea más robusto.

Uso de imágenes fraudulentas

La proliferación de las “fake news” ha elevado la conciencia sobre la falsificación de imágenes, un fenómeno que no es nuevo pero que ha ganado relevancia en la era digital y la inteligencia artificial. Históricamente, se han manipulado fotografías de figuras políticas como Stalin y Abraham Lincoln para alterar la percepción pública. En el contexto científico, la manipulación de imágenes es especialmente preocupante debido a su potencial para distorsionar la verdad científica.

Estudios recientes, como el realizado por la Universidad de Warwick, revelan que las personas pueden identificar solo entre el 30 y el 40 por ciento de las imágenes manipuladas visualmente. No obstante, técnicas más sofisticadas de análisis pueden detectar anomalías como inconsistencias en la iluminación o posiciones oculares inusuales, y herramientas técnicas avanzadas pueden examinar los datos digitales subyacentes para identificar alteraciones.

La detección de fraudes en imágenes científicas puede ser compleja, y algunos casos notorios han sido descubiertos solo después de años de ser aceptados como válidos. Por ejemplo, se descubrió que un artículo publicado en Nature en 2009 contenía múltiples imágenes fraudulentas. En campos como la oncología, estudios han encontrado que un porcentaje significativo de imágenes experimentales publicadas contienen falsificaciones.

Con el aumento de la falsificación de imágenes científicas, revistas de renombre como Nature han implementado guías y protocolos éticos para garantizar la autenticidad de las imágenes publicadas. La integridad de la investigación científica se ha puesto en tela de juicio, y se ha hecho evidente la necesidad de establecer normas para la producción de imágenes como medio para preservar la confianza en la ciencia publicada.

El análisis forense de imágenes se ha convertido en una herramienta crucial en este esfuerzo. Las técnicas modernas de análisis digital ofrecen un nuevo campo de estudio y desarrollo, ejemplificado por análisis detallados como el realizado a la fotografía de Lee Harvey Oswald, que ha desmentido teorías conspirativas de larga data.

KEE, E., O’BRIEN, J.F. y FARID, H., 2014. Exposing Photo Manipulation from Shading and Shadows. ACM Trans. Graph., vol. 33, no. 5,

En respuesta a la urgencia de abordar la proliferación de imágenes falsificadas, se están invirtiendo recursos considerables en desarrollar tecnologías para detectar manipulaciones cada vez más sofisticadas. La verificación de la autenticidad de las imágenes digitales se ha vuelto esencial en muchos campos, y el análisis forense de imágenes es cada vez más reconocido como una práctica crucial, no solo en el ámbito legal sino también en la investigación científica. Como resultado, se están desarrollando soluciones tecnológicas avanzadas que trascienden los métodos tradicionales de análisis de imágenes.

¿Cómo trabajaría la comunidad científica con Probatia?

Probatia emerge como un pilar tecnológico que fortalece este ámbito, proporcionando una infraestructura robusta para la certificación y gestión de evidencias digitales, tales como imágenes, vídeos y documentos PDF. Esto es crucial para avalar los hallazgos científicos publicados y fomentar una colaboración confiable entre los investigadores.

La esencia de una evidencia digital en la investigación científica radica en dos atributos intrínsecos: su origen y su autenticidad.

  • Certificación del Origen: El rastro digital de una evidencia puede ser fácilmente alterado o replicado, lo que plantea un desafío en la certificación de su origen. Probatia, mediante tecnología avanzada, asegura la vinculación indeleble del origen de la evidencia, permitiendo la verificación de terceros a través de métodos estandarizados y abiertos, sin intermediarios. Este proceso garantiza que la evidencia permanezca intacta desde su creación hasta su utilización final en la investigación.
  • Autenticación de la Evidencia: La autenticidad asegura que la información contenida en la evidencia digital es exacta y no ha sido manipulada. Probatia documenta meticulosamente la información original y permite la verificación experimental de los análisis por terceros, fortaleciendo así la veracidad de los hallazgos científicos.

Requisitos de Evidencia Científica con Probatia

Una imagen científica, para ser considerada evidencia válida, debe cumplir con ciertos criterios rigurosos. Probatia facilita este cumplimiento proporcionando un entorno controlado y seguro para:

  • Calibración y Metodología: Documentación de las condiciones de calibración y la metodología empleada en la generación de evidencias.
  • Responsabilidad y Accesibilidad: Registro del personal responsable y acceso a archivos originales y derivados, junto con la documentación pertinente de las herramientas y métodos utilizados.
  • Gestión Colaborativa: Facilita la colaboración entre diversos equipos de investigación e instituciones académicas, manteniendo la cadena de custodia y permitiendo auditorías externas mediante tecnología blockchain.

Ejemplificación con Probatia: Desde la Generación hasta la Publicación

El camino de una evidencia digital comienza con su creación. Considerando imágenes producidas mediante microscopía, Probatia interviene en el momento exacto de su generación. Las imágenes se incorporan en la plataforma, que inmediatamente registra y certifica su autenticidad y originalidad en la blockchain mediante algoritmos de análisis automatizado.

Si las evidencias requieren procesamiento o edición para su análisis y publicación, Probatia proporciona un vínculo claro entre los archivos derivados y la evidencia original, estableciendo una cadena de custodia verificable.

La publicación de estas imágenes con su firma electrónica permite a cualquier interesado verificar el origen y la autenticidad de los archivos presentados, promoviendo así una transparencia y colaboración efectiva en la comunidad científica.

Toda evidencia es registrada de forma imborrable. Conociendo su origen así como todas las interacciones realizadas con la misma permitiendo demostrar la cadena de custodia de forma incuestionable.

Con Probatia, la gestión de evidencias digitales se eleva a un nuevo paradigma, garantizando no solo la integridad de la evidencia, sino también propiciando un entorno colaborativo confiable entre investigadores, departamentos e instituciones académicas. Esto, sin duda, impulsa la credibilidad y la innovación en el campo científico.

Además, Probatia no solo se limita a la certificación y gestión de las evidencias. Su enfoque holístico hacia la autenticidad y la trazabilidad abarca una variedad de funcionalidades que están transformando la manera en que se manejan las evidencias digitales:

  • Análisis avanzado multimedia: Probatia aplica algoritmos de aprendizaje automático y técnicas de análisis forense en imágenes y videos. Esto incluye la detección de manipulaciones sutiles, como alteraciones en la composición de imágenes o en la sincronización de videos, que podrían pasar desapercibidas para el ojo humano.
  • Integridad de los datos en la cadena de custodia: A través de su infraestructura basada en blockchain, Probatia asegura que cada paso en la cadena de custodia de una evidencia digital es registrado y verificable. Esto no solo refuerza la integridad de las pruebas, sino que también proporciona una plataforma transparente para la revisión y el análisis por parte de terceros.
  • Colaboración mejorada y seguridad de datos: La plataforma de Probatia permite la colaboración segura entre investigadores y expertos de diferentes campos. Con sistemas robustos de control de acceso y encriptación de datos, los usuarios pueden compartir de manera segura hallazgos y análisis, manteniendo la confidencialidad y seguridad de la información.
  • Capacidades de informes personalizados: Probatia facilita la generación de informes detallados y personalizables, lo que es esencial para la presentación de evidencias en entornos judiciales y académicos. Estos informes pueden incluir análisis detallados, gráficos y visualizaciones que ayudan a comunicar los hallazgos de manera efectiva.
  • Adaptabilidad y actualizaciones continuas: En reconocimiento de la naturaleza cambiante del fraude científico y la tecnología, Probatia está en constante evolución. La plataforma se actualiza regularmente para incorporar las últimas tendencias y técnicas en análisis forense digital, asegurando que se mantenga a la vanguardia en la detección y prevención del fraude.

En resumen, Probatia no es solo una herramienta de gestión de evidencias; es un sistema integral que empodera a los investigadores forenses, a los juristas y a los académicos, proporcionando una solución confiable y avanzada para enfrentar los desafíos de la era digital. Con su compromiso de innovación continua y su enfoque en la autenticidad y seguridad de las evidencias digitales, Probatia se está posicionando como un líder indiscutible en el campo de la informática forense.

Fuentes

LÓPEZ-CANTOS, D.F. y MAESTRE, A., 2019. Fake Pictures. Falsificación de imágenes científicas y avances actuales en el análisis forense. Análisis de Casos. , vol. 12, ISSN 0718-4867.

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